miércoles, 2 de septiembre de 2009

Reseña histórica del predio en donde hoy se encuentra la plaza Libertad




Los espacios verdes son muy importantes para la oxigenación de una población, y en especial debe darse un marcado interés a los pulmones de las ciudades. Es por esto que la inauguración de una plaza, especialmente en una zona con gran población y sin muchos lugares públicos con vegetación, es un hecho altamente celebrable.

La plaza Libertad constituye un espacio verde público de magnitud, debido a la gran cantidad de gente que a diario ha de disfrutarlo. La salud de cada persona va de la mano de la pureza del aire, y la buena oxigenación se consigue con espacios abiertos y, sobre todo, planificados con estética.

Este sitio de la calle Laprida constituye una zona de importancia histórica, que vale la pena recorrer, ya que esconde segmentos de historia que son muy importantes en la vida de los lomenses. Historias ligadas con la vida privada, comercial, sentimental, deportiva... Es que en este predio desarrolló fútbol el Club Atlético Los Andes, durante casi una década.

Esta propiedad pertenecía desde 1902 a Rafael Marcellini, vecino lomense. Este les propuso a los miembros de la comisión del Club Atlético Los Andes el alquiler de su predio, en el año 1928. Tras varias tratativas, con otros dueños de terrenos, se opta por esta fracción de tierra.

Ya sobre los albores de 1930 se acondicionan esos solares para ir preparando el campo de juego: se poda el cerco perimetral, se pinta la vivienda que estaba en la manzana y se acomodan los alambres y banderines que conformarían la estética del campo de fútbol.
Un 26 de abril de 1931 se inaugura de manera oficial el campo deportivo. El público colma las instalaciones desde muy temprano y es una gran jornada la que se vive. Son muchos los festejos que se llevan adelante: pruebas de atletismo, suelta de palomas, una competencia de básquet entre Los Andes y Lomas, y un partido de fútbol.

Antiguos vecinos del lugar catalogan ese momento como “apoteótico”, debido a lo importante que fue, para muchos, el momento vivido. Claro que lo que más se recuerda es el partido de fútbol que el equipo de Los Andes le ganó por 1 a 0 a Nacional de Adrogué; el tanto lo consiguió Villén cuando al cotejo le quedaban 10 minutos. Ese día el “team” de Lomas formó así: Bordolli, Varela y Chelli; Peña, Sijo y Brandoni; Mora, Villén, Gaiezzi, Maclosky y Rodríguez.

“La batalladora entidad luego de muchos esfuerzos y sinsabores ha conseguido realizar una de sus más caras aspiraciones como era poseer un campo de deportes donde desplegar sus actividades deportivas”, reflejó en sus páginas el ya desaparecido diario La Provincia de Lomas de Zamora.

“Los arcos daban a la calle Laprida y Gorriti -contó Juan Luis Stoppini, antiguo vecino de Lomas y ex arquero del club-. Ahí se jugaron grandes partidos; en una oportunidad ganamos 11 a 1, y yo no me tiré en ese gol porque había mucho barro.”

En las décadas del ’30 y del ’40 los equipos de primera división ponían a jugar a las reservas en los campeonatos de segunda es por eso que Stoppini recuerda que “jugamos con grandes equipos en esa cancha sin tribunas como, Boca Juniors, River Plate, Racing...” Sin olvidar entidades locales como Deportivo Lomas, Estrella Blanca...

El club, de apoco, fue ganando simpatizantes que día a día se asociaban para practicar deporte en las modernas instalaciones que estaban sobre los terrenos que daban a la calle Laprida, eterna y perdurable.
Calle de árboles, Laprida, de adoquines con grandes tiendas, negocios con enormes toldos (más cerca de la hoy avenida Hipólito Yrigoyen), y ese tranvía que la recorría en parte para buscar refugio en la estación de Temperley.

Luis Legnani, periodista lomense ya fallecido, en su libro “Un lomas que yo he visto” escribió: “Quien recorra Laprida con ánimo de curiosear podrá observar sobre un popular bazar una edificación antigua, apenas, camuflada (...). Era ese el tipo de edificación que primaba en casi toda su extensión”.

Debido a la demanda de socios es que resuelve, el Club Los Andes, comenzar a buscar nuevas tierras para erigir su estadio e instalaciones deportivas. Tras un tiempo de búsqueda la Comisión Directiva opta por dejar los terrenos de Laprida y Posadas, y se instala en la hoy avenida Santa Fe esquina Boedo. La inauguración de su nuevo campo deportivo fue un 28 de septiembre de 1940, ese día jugó frente a Unión de Santa Fe.

“Recuerdo que cuando se fue Los Andes, luego de un tiempo, se instaló un equipo de rugby, creo que se llamaba Porteño, yo he ido a ver partidos de esa disciplina ya que jugaban varios pibes de mi barra de amigos” contó Francisco Ridao, vecino de Turdera, quien vivió por años en los alrededores de la hoy plaza Libertad.

Una vez hecho el traslado a las tierras las gana, por un tiempo, el abandono. “Mirá, yo he ido a ver promediando la década 1940 campeonatos de moto que se organizaron en ese predio. Ahí compitió José Cruz, quién era campeón de moto, y salió en la tapa de la revista deportiva El Gráfico en alguna oportunidad “expresó Edgardo Costa quien reside en Lomas y vivió toda su juventud en las cercanías del feudo.

En 1945 la intendencia decide la compra de las tierras de Marcellini, que eran de 6.052 metros cuadrados.

El historiador Norberto Candaosa escribió acerca de la operación de compra por parte del municipio lo siguiente: “Mediante una seña del 20% a la firma del boleto y el resto en cuotas. La intendencia no cumple con los pagos acordados, salvo la seña, pese a que la decisión de comprarla es ratificada por el Concejo Deliberante en 1948; decisión a la que se agrega al año siguiente la de adquirir un predio lindero de 4.008 metros cuadrados”.

Ante la falta de cumplimiento por parte de la Municipalidad, los herederos demandan en 1951 la recesión del contrato.

Es por esto que se le inicia juicio al municipio lomense; este dura 10 años y en 1961 la Justicia da un fallo desfavorable a la Municipalidad. Más allá de esto se efectúa un arreglo entre los dueños del predio y las autoridades de Lomas de Zamora, disponiendo una expropiación en 1967 por un monto de $12.077.544 pagaderos en tres cuotas anuales.

La deuda quedó saldada en 1972. Los funcionarios lomenses cedieron a la provincia de Buenos Aires las tierras para que se construya un Hospital de seis pisos. Nada ocurrió.

Luego, una vez que mermó la actividad deportiva en el lugar, otros emprendimientos se llevaron adelante: "en la década del ’60 llegó a estas tierras un parque de diversiones con los divertimentos de la época” ilustraron pobladores de Laprida al 1000.

En la década del ‘60 el lugar es ganado decididamente como espacio público. Pero desde 1952 la zona fue utilizada como recreo. El primer nombre del parque fue “Derechos de la ancianidad”, luego pasó a llamarse “Libertad” en 1955.

El periódico La Provincia decía en un suplemento del 26 de noviembre de 1960 lo siguiente en el epígrafe de una fotografía: “Mudo testigo de pasadas glorias. Así se ofrece el vestuario de entonces, hoy parte de una plaza pública. Por él desfilaron famosos jugadores del club y también se replegó temeroso frente a un amotinamiento de la hinchada (...)”.

Hay quienes recuerdan el paso de un circo por la antigua cancha de Los Andes: “La carpa la pusieron sobre las tierras que hoy conforman la plaza Libertad. Los chicos se divertían mucho allí”, rememoran los lugareños. Incluso hay quienes aseguran que en ese circo repartió sonrisas y piruetas el célebre Pepe Biondi, que por cierto fue vecino de Banfield.

Las carpas circenses llevaban júbilo a los suburbios del centro de Lomas: “(...) las expectativas de distracción de los vecinos lomenses estaban cifradas casi exclusivamente en la llegada de los circos que ambulaban con su carga de alegría y colorido instalándose en los baldíos suburbanos (...)”, resalta Carlos Mujico, historiador local, en su libro "Sí, aquí vivieron”.

Más tarde, promediando 1970, en la vivienda que estaba en el predio, comenzó a desempeñar sus actividades el sencillo teatro Horizonte. En ese entones es que “se instala un mástil con un reloj de cuatro caras”, recuerda Norberto Candaosa.

“Cumpliendo su destino trashumante y en busca de ‘nuevos horizontes’, el teatro (Horizonte) se traslada a Laprida al 1200 -recuerda Luis Legnani en su libro ‘Un Lomas que yo he visto’-, precisamente donde hace años estaba la cancha del Club Los Andes. Y la que fuera sede de la entidad deportiva, se convirtió en escenario de dos magníficas obras: ‘Panorama desde el puente’, de Arthur Miller, y ‘La zorra y las uvas’, basada en la fábula de esopo.”

Por su parte la alegría llegaba a ese lugar de la mano de kermesses que, con la llegada del verano, se instalaban en el predio de la hoy plaza Libertad. Allí los distintos juegos de la época hacían más llevadera la época estival lomense, desde la clásica ruleta hasta el embocar aros en botellas de vidrio, todo muy familiar.

Tal vez, debido a estos sucesos culturales e inspirados en los versos del escritor lomense Juan José Manco que dicen: “Las lomas de mi tierra echadas / sobre esta vasta alfombra / de la verde llanura”, es que los vecinos quisieron comenzar a pergeñar una plaza prolija y concisa.

Es por estas movidas y trabajos realizados por el municipio, que Lomas de Zamora disfruta de un cómodo lugar de esparcimiento hacia 1979, año en que se hacen importantes arreglos.

“Mi jardín ha sido pensado / con sofisticada belleza / no es lujoso ni osado / pero no es sencilla su grandeza”, el verso pertenece a Sara Mabel Masci, y es un fiel reflejo de lo que muchos lomenses pensaron de su plaza Libertad.

Acaso, como evocación final, son válidos los cálidos versos de Nilda Heredia: “Te veo. Te reconozco entre los tranvías / en los zanjones coreando las ramas / bajo el sopor húmedo de tus noches / los banquillos, la calesita a caballo”. Estos sirven para describir lo que muchos vecinos lomenses piensan sobre el pasado que se fue y el presente que nos marca sus realidades.



Indicios sobre la libertad

En el momento de tener que encontrar palabras para explicar que es la libertad es bueno recurrir a la poesía, que es un camino interesante para llegar a las aproximaciones de aquellos términos tan abstractos.

Gabriela Bednarz esboza, en su libro, conceptos como: “Libertad es no querer encasillar las ideas, es no cuartar los instintos”; “Libertad es no encerrarse en reglas ni parámetros”.

Por su parte, Marcela Bibiana Guelfi describe la libertad de esta manera: “La libertad es poesía, porque la poesía es libre”.

A todo esto puede agregarse que la libertad es quien nos conlleva a pensar y opinar libremente, equivocados o no. Acaso, y no como frase hecha: “la libertad es la esencia de la vida”.

De una forma aún más poética se puede definir a la libertad como: “La sensación de volar bien alto, con las alas abiertas”.

Más allá de buscar definiciones sobre libertad en el verso y querer refugiarnos en la prosa para explicar el sentido de esta palabra, tan honda en el sentimiento y tan amada y querida, debemos decir que para llegar a sentirnos libre debemos: “Hacer un alto, mirar nuestro interior y meditar, este es el camino para llegar a la esperanza y a la libertad”.
PD: Foto de
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bibliografía

1. Mensuario La Voz “Los Andes: Inauguración”, diciembre 1993. Año 1; Nº2, página 13.
2. Reseña histórica sobre el Club Atlético Los Andes confeccionada por Guillermo Irimia.
3. Cuaderno de investigaciones Nº 2 del Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora. Septiembre de 1998.
4. Gabriela Bednarz “ Libertad, por siempre libertad”. Ediciones Amaru; 1996.
5. Carlos Mujico “Sí, aquí vivieron”. Ediciones Taller 4; 1994.
6. Luis Angel Legnani “Un Lomas que yo he visto y orígenes e historia de Lomas de Zamora”. 6ª edición ampliada; adhesión al 135º aniversario de la fundación del Partido de Lomas de Zamora 1861-1996.
7. Juan José Manco “Adiós, viejo Lomas”. Ediciones Taller 4; 1992.
8. Diario La Provincia, suplemento extraordinario “Los Andes Campeón 1960”. 26 de noviembre de 1960.
9. Sara Mabel Masci “Abriendo las alas”. Ediciones Rondas literarias; 1998.
10. Revista Visión del Sur “El progreso de Laprida” por Martín Lanata, septiembre de 1993.
11. Nilda Heredia “Selección Poética”. Editorial Maitén; 1998.
12. Conversaciones mantenidas con Juan Luis Stoppini, miembro del Instituto Histórico Municipal de Lomas de Zamora, escritor de libros sobre el pasado de Lomas de Zamora.
13. Diario La Prensa, sección ilustrada de los domingos, 3ª Sección, “Herederos del Lomas” por Guido Gota. 10 de octubre de 1971.
14. Marcela Bibiana Guelfi “Anuario Argenta de Poemas 6”. Editorial Argenta; 1993.
15. Museo Americanista de Lomas de Zamora.
16. Consultas personales hechas con vecinos antiguos de la zona de plaza Libertad.

2 comentarios:

  1. SOY LA BISNIETA DE RAFAEL MARCELLINI, ME ALEGRO QUE EN LA RESEÑA HISTÓRICA SE ACLARE QUE FUE UNA EXPROPIACIÓN DE PARTE DE LAS AUTORIDADES, NO FUE LA ÚNICA QUE SUFRIMOS, DE TODAS FORMAS AL MENOS LA DISFRUTA LA COMUNIDAD, PARA MI TIENE OTRO VALOR SENTIMENTAL, FUE EL PREDIO DONDE NACIÓ Y SE CRIÓ MI ABUELO ADOLFO MARCELLINI QPD. LIC. STELLA MARIS BRUZZONE MARCELLINI.

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  2. ADHIERO a mis hermanos Gerado Bruzzone Marcellini y primos Maximiliano, Lorena y Natalia Marcelllini.

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