domingo, 6 de septiembre de 2009

La SEJU


¨ Que se vengan los chicos:

El pibe estaba sólo en una esquina de Turdera, estaba con la mirada perdida en la intersección de esas calles que ya nadie recuerda cuales eran. Sentía ganas de salir corriendo o de tomarse el colectivo y huir lejos, de ganarle a la rutina y a esa aburrida fiesta que sus amigos habían pergeñado como imponente.

La invitación era a eso de las tres y media y ya eran casi las cinco. Miró el reloj varias veces pero se resistía ir a la casa de los chicos. El ya sabía como venía la mano, un baile, algunos sándwichs y en el mejor de los casos podría llegar a entablar algún diálogo con la rubiecita esa que más de uno codiciaba y él no era menos.

La idea hubiese sido distinta si esa semana no se hubiese presentado nublada desde el lunes a la tarde, aunque hoy ya era viernes y un poco de sol reflejaba la cara del pibe que como un tic nervioso no dejaba de campanear la hora cada tanto... Muy pocos deben tener en su memoria esta escena de día de Primavera. Y muy pocos deben ser lo exentos a una historia con estos ribetes ¿o no?...

Ah, lo del pibe. Del pibe nadie supo nada más y de esa fiesta solo recuerdan que la rubia linda salió finalmente con el musculoso ese... Todo previsible.

La escena, como todos habrán descubierto, es una ficción, pero no esta ajena a la más cercana realidad. Es que la cosa era así baile en casa si llovía y camping en Ezeiza si el sol brillaba, medio aburrido el asunto, aunque la única solución que quedaba si se quería pasar el día con algún amigo, barra o... la rubiecita esa...

Hubo dos tipos que se dieron cuenta de que las cosas no podían seguir mucho tiempo más, aunque aquí debemos tomar un parte de filosofía popular y decir que no hay casualidad sino por el contrario causalidad.

La historia de la Seju que aquí comenzaremos a desandar (historia propiamente dicha) tendrá en su inicio un agregado realmente para tener en cuenta y el mismo es el siguiente: Cualquiera hubiera comenzado diciendo que la SeJu nació como una forma de divertir y evangelizar, nosotros decidimos que el comienzo lo haga un buen tipo, así que lo va a contar el Padre Sergio Schaub (el otro pionero es le Padre Juan Antonio Hernando). Como dice un compact de historia de radio (en el libro Días de Radio) "esta historia comienza así...” a partir de 1967, tuvimos oportunidad de ver y asistir, en Santa María, con Juancho (Juan Antonio Hernando) a una celebración patriota por la Independencia del Brasil, 7 de septiembre.

Tenía la originalidad de que aparte de los desfiles militares, había un día destinado al desfile de los colegios de la ciudad con sus respectivas bandas de música enmarcados por los vistosos y coloridos uniformes. En otro de los días de esa semana se realizaba un desfile y concurso de las bandas exclusivamente.

Todo esto, se hacía dentro de un marco festivo en el cuál los altos edificios, del centro se adornaban bien "la Brasileña"; lluvia de papelitos, bombas de estruendos y adornos en lo alto de los edificios. Siempre “lo mais grande do mundo”, siempre...y en todo.

No sé si por espíritu de competencia nacional o por sentirnos estimulados por todo eso, los argentinos que vivíamos en el Colegio máximo Palotino empezamos a cultivar la idea de responder a todo eso con la celebración del día de la Primavera, algo que nos parecía mucho más festivo y universal. Claro que lo reducido de nuestro grupo nos limitaba a una muy pequeña celebración, dentro del mismo seminario. Hicimos, pues, carteles reparto de flores...

De todos modos nos sentíamos solidarios con las fiestas que esos veintiuno de septiembre se celebraban en toda la Argentina, especialmente en la Avenida Santa Fe. Cuando en le año 1973, volví a reunirme o Juancho aquí en Turdera, volvió a surgir aquella vieja idea que no se había perdido, sino que se vio reforzada por todo el movimiento que empezamos a engendrar entre los jóvenes de Turdera con los entrenamientos de creatividad.

Eran jornadas de fines de semana que reunían a chicos y chicas de distintos colegios y edades, surgían nuevas relaciones de amistad y el entusiasmo se extendía a sus familias. De ahí surgieron varias iniciativas; bailes familiares en el gimnasio, un grupo de teatro - "el createatro"-, los bulines y también la idea de celebrar el día de la Primavera para reunir a los alumnos de los cuatro colegios de Turdera.

La SeJu 1 fue una tentativa muy precaria e improvisada, no había ni tribus (grupos participantes) ni lemas y la organización estaba a cargo de un pequeño equipo constituido por: La Hermana. Edubiges, Hermana. Lourdes, Sr. Pelizoni, Cacho Timor (egresado de la tercera promoción), Juancho y yo, (Padre Sergio Shaub).

Participaron seis grupos de aproximadamente 30 integrantes cada uno, toda esa gente que había hecho creatividad. (...) Esta primer experiencia nos llevó a considerar una serie de elementos, en primer lugar, (...) la siguiente: Los jóvenes son la alegría de la humanidad lo que el mundo espera de los jóvenes es su alegría, y esto es lo mejor que los jóvenes tienen para dar al mundo, por eso se pensó en un lema: "SOS RESPONSABLE DE AUMENTAR LA ALEGRÍA DEL MUNDO". En segundo lugar, se vio la necesidad de dar una cierta organización, nacieron así:

¨ El Gran Consejo

· Y la organización de las Tribus, con toda nomenclatura indígena que la caracteriza.
· En tercer lugar la organización permitió idear nuevas actividades, las carrozas y el baile de disfraces.
· En cuarto lugar se mantenía presente la idea de que todo esto era un movimiento de promoción humana y evangelización.

(...) Sobre estas bases (amistad, comprensión, amor, paciencia, comprensión y...tanto) se fueron realizando las primeras Sejus, aunque luego, la experiencia, y la creatividad le fueron aportando nuevas ideas (...).”

Más información: http://sejuturdera.com.ar/index2.html

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